Porque siempre tienes las manos frías. Incluso en invierno después de un café caliente - con 2 menos 2 de azúcar - en el bar más atestado del mundo. Y porque yo vivo en constante intermitencia y nunca sé cuando voy a necesitarlas. Porque las encuentro siempre. Y porque ahora no llueve y se te escapa la inercia de tus lágrimas-del-aire y te escalan la mirada, para hacer frente a las inclemencias, al norte de la decena de botes de canicas que miras antes de cerrar los ojos cada noche, para soñar que sigues teniendo recreo a las once treinta y que los bocadillos de nocilla en pan de molde son el mejor descubrimiento del mundo. Porque sonríes en todas mis fotos desenfocadas y enfocas cada borrón de mi vida en las tuyas.
Porque haces regalos que ni te imaginas.
Porque desde aquella perspectiva daba la sensación de que al extender la mano pudiese llegar a tocar la nieve con la punta de los dedos.
Porque perdí el avión pero me llevé el mapa del tesoro en el bolsillo derecho del abrigo.
Y ésta sí salió bien.
2 comentarios:
precioso!
Merçi!
Un besote :)
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